Despierta tus sentidos

Todos los seres humanos percibimos el mundo a través de los sentidos, pero nuestras percepciones dependen también de experiencias anteriores. Vivimos en un mar de energía. Constantemente nuestros sentidos son bombardeados por multitud de estímulos.

Un estímulo es la energía física que produce una excitación en un órgano sensorial, por ejemplo, la luz visible en el ojo.

Observando un paisaje natural, no sólo vemos montañas, ríos y flores, sino que respiramos los olores que nos rodean, sentimos la brisa fresca sobre la piel y escuchamos los sonidos de los animales.

Los sentidos nos ofrecen un panorama interesante del mundo, pero no siempre son capaces de transmitir una imagen exacta de la realidad. De hecho, los seres humanos hemos construido muchos instrumentos (microscopio, telescopio, etc.) para amplificar las posibilidades de nuestros sentidos.

La sensación consiste en detectar algo a través de los sentidos (vista, oído, gusto, olfato y tacto) y los receptores de sensación internos (movimiento, equilibrio, malestar, etc.) sin que aún haya sido elaborado o tenga un significado.

Cuanto más usamos una capacidad sensible de forma consciente mejoramos su agudeza. Una prueba de esto es que cuando una persona pierde un sentido desarrolla más la capacidad de los restantes. Así, por ejemplo, los invidentes aumentan su capacidad auditiva, olfativa, e incluso táctil.

La vida se desarrolla en un mundo repleto de objetos, seres vivos y acontecimientos. Si el individuo no fuera sensitivo y con capacidad de respuesta a su ambiente, sería incapaz de satisfacer sus necesidades, de comunicarse con sus semejantes o de disfrutar de la vida. Vivir no es sólo estar en el mundo, sino que implica sentir, percibir, comprender la realidad. Los sentidos son nuestras ventanas abiertas al mundo, las fuentes de nuestra experiencia, porque nos dan información del entorno. Los sentidos con sus receptores sensoriales son canales de información que detectan los estímulos físicos y los transmiten al cerebro que les otorga un sentido.

La importancia que damos a nuestros cinco sentidos marca la diferencia entre oír y escuchar, probar y degustar, tocar y palpar, ver y observar, oler y olfatear. Aprende a descubrir el mundo que te rodea para disfrutar del viaje por la vida.

Mauritius C. Esther (1898-1972): el artista de la ambigüedad visual.

Es uno de los artistas modernos que mejor ha aprovechado los descubrimientos de la psicología, su obra se ha inspirado en los estudios de la percepción visual.

En la litografía Cascada, si miras el dibujo a partir del ángulo superior izquierdo verás caer agua de la cascada, la cual pone en movimiento una noria. Posteriormente el agua corre por un canal y, siguiendo su curso, comprobarás que se aleja de ti. De repente el punto más lejano y más bajo parece coincidir con el más alto y más próximo. El agua cae de nuevo, estás ante una corriente imposible.

El uso de figuras geométricas ayuda a engañar a nuestros ojos y a confundir nuestras mentes.

Cascada - M.C. Escher
Cascada – M.C. Escher
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